Esa voz que te juzga; ¿es realmente la tuya?
- Daniela Andujar
- 28 abr
- 1 min de lectura
A veces las críticas más feroces no tienen nuestro propio tono de voz sino que son ecos de mandatos ajenos que automatizamos hasta confundirlos con nuestro pensamiento.
El análisis permite desmenuzar ese coro externo para identificar de quién es ese deber ser y cuestionar la
severidad con la que nos medimos.
Hablar es la herramienta para que esas voces dejen de ser un dictado y se conviertan en ruido de fondo.
Analizar es permitir que el propio deseo empiece a tener su propia voz y lugar.




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